2016

ABEL BENT├ŹN - I STILL DONT BELIEVE IN ART























“I Still Don’t Believe”, es un replanteamiento de mis raíces artísticas desde un lado más maduro y asertivo. Un regreso a la epónima “I Don’t Believe” del 2012.

“I Still Don’t Believe”, o “Sigo sin creer”, es una conversación directa con mi generación, una búsqueda de conectar con una audiencia que ha crecido y convivido con la cultura pop, el consumo masivo y su símbolo máximo: el fast food; el éxito inmediato y la ironía presentada como alternativa a la inocencia.

Es en sí mismo un gesto de irreverencia hacia el arte: entendido como el mercado e instituciones del mismo. Es una muestra que nace después de haber experimentado y explorado con diferentes estéticas y paradigmas, (“Paisajes Violentos”, 2014) y en la que vuelvo a aquello que siempre me gustó hacer y en lo que finalmente siempre creí.

El helado negro, usado esta vez como mancha que todo lo embarra y consume, nos permite jugar con ideas paralelamente: el consumo masivo de aquello que finalmente nos daña y la desilusión que conlleva el tránsito de la niñez a la adultez. El helado derretido en el piso, como símbolo de la inocencia pérdida.

Pero también es una invitación a un lado más personal de mi práctica artística, una necesidad y un goce: el poder vandalizar todo aquello que represente la formalidad, la grandeza del pasado y las estrictas normas de la buena conducta. Mi lado más honesto se aprecia justamente en el paradigma del artista que cuidadosamente reconstruye bustos y estatuas, o recupera retratos republicanos y los restaura, para luego embarrarlos irreverentemente, como sólo podría alguien que entiende perfectamente lo que está vandalizando.

“I Still Don’t Believe” es, entonces, el reflejo de un artista que maduró con la primera generación a la que se le planteó que el verdadero éxito venía amarrado del placer de hacer lo que uno más disfrute. Y lo que yo más disfruto es vandalizar.

Abel Bentín