2020

ROMÁN - PERSONA DIVERTIDA BUSCA JOVEN


























Nuestras fantasías como colectividad social se asoman en cada uno de los intercambios en donde permitimos que algo exista como una afirmación de lo real. Es decir, excluimos activamente aquello fantasioso cuando hacemos una diferencia entre realidad y fantasía. En esta negociación constante se reformula el deseo como una fuerza de control social, regulando nuestras conductas, lenguaje, corporalidad y semblanza. Esto se vuelve particularmente importante en sociedades, como la limeña, en donde la discusión sobre el deseo es escaza y muchas veces no se rescata por el pudor que pueda generar el desdibujo de los límites entre fantasía y realidad.
 
Para pensar el deseo como posibilidad habría que suspender estos límites, pensarnos cercanos a todo aquello que aprendimos a despreciar, tener miedo o que se camufló en algunas comentarios como una fantasía letal. Y sobretodo asumir que la fantasía gore del cine de Hollywood es solo una exageración que afirma el pudor de los conservadores.
 
Román decidió acercarse al proceso interno de una persona que decidió quitarle la vida a otra persona. Para lograr eso, ingresó al centro penitenciario como profesor de artes plásticas y así poder acercarse a él. Después de desarrollar un vínculo afectivo, propuso un intercambio activo de dibujos y escritos a través de bitácoras entre ellos. Es así que el artista llega a obtener información sobre los encuentros del interno a través de chats por internet dirigidos a encuentros sexuales entre hombres.
 
Muchos usuarios de sitios web y aplicativos de encuentros sexuales se afirman como hombres “derechos”, que no buscan “afeminados”. Y es que muchos de los mensajes de intercambio y propuestas sexuales no solo evidencian homofobia, misoginia y racismo, sino que en muchos casos los usuarios viven en negación u ocultan sus preferencias sexuales y performan una hiperagresividad hacia el mismo deseo que buscan satisfacer gracias a la hiperconectividad digital y el uso masivo del smartphone. Pero es – también - muchas veces gracias a estas plataformas que se pueden explorar posibilidades para escapar de la norma heterosexual propiciada por el entorno y estructura social peruana.  
 
Es así que el video en el closet, que toma como pantalla unas prendas de vestir del interno, proyecta sobre el objeto de la cotidianidad el archivo que revela las transacciones del deseo que se esconden en un celular. Persona divertida busca joven es una navegación en la cotidianidad del deseo que se construye a partir de la fantasía en lo mundano sobre aquello que por fuera rechazamos para pertenecer al orden familiar-estatal pero que buscamos en nuestra intimidad. 
 
Giselle Girón