2020

ALONSO LEÓN VELARDE & RUDI NINOV - GOOD WEATHER




















Recientemente, he estado pensando en mí mismo como un viajero interno, un pintor con una mente en el exilio. Un observador pasivo de la realidad-mi realidad existente en constante cambio, dejándola ver un alfiler y sangrar delante de mis ojos. Este cambio de situación presentó una interrupción repentina del curso aparentemente continuo que había estado siguiendo en mi trabajo.
 
Me di cuenta de que uno no puede vivir en la continuidad del ser sino en las fracturas del ser, y que estos diversos estímulos conciben mi celo por la curiosidad y cómo entiendo mi práctica hasta la fecha. En este sentido, Castoro, Naumany Rauschenbergse convirtieron en ejemplos muy importantes de reverberación extraordinaria, donde la inteligencia que parece prevalecer es la capacidad de adaptarse a la modulación despiadada que sigue ocurriendo sin importar lo que hagamos. No aferrarme al estado anterior que aceptaba el nuevo estado, o como Beckett dijo "no importa lo que hice ... Fue el último exiliado". (Murphy. P.145). En mis pinturas, el tiempo es una herramienta.Las superficies construidas son evidencia visible de la velocidad de ejecución y la lentitud de la sedimentación. Apunto a la cuerda apretada entre la ilusión y la materialidad. Por un lado, el pentimentobusca integrar la imagen como gesto pintado. Por otro lado, las contradicciones entre forma y color, calidez frente a frío y refinado frente a rugoso son distracciones que se socavan continuamente; similar al trabajo de Vermeer, Titiany Ryman. Todos buscan la resolución, la ambigüedad y lo "inquietante". En última instancia, estoy buscando producir una sensación, algo que esté al orden de la experiencia, una imagen compuesta por diferentes fuentes, como una observación directa; sobre vista y sitio. Sin embargo, cada obra es una transformación, una reflexión distorsionada, algo imaginado en lugar de visto. El resultado de un desastre/colección asociativa a un proceso intuitivo de recuperación y redescubrimiento utilizando una especie de lógica de sentido para encontrar mi camino a través de una forma de solución pictórica, entendiendo cómo las cosas están interconectadas. Aunque apunto a una abstracción históricamente resonante que incorpore lo esotérico y lo psicológico, la dinámica que me interesa la provisionalidad existencial, como en las obras de Cezanne, lo que sucede cuando una especie de impresión o noción preconcebida de lo que es, algo cambia.
 
Alonso León Velarde