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Genietta Varsi - El dedo pulgar es el que ejecuta

Diciembre 2018













































El dedo pulgar es el que ejecuta

El dedo pulgar es el que ejecuta, el encargado de coagulaccionar al sistemainternacionaloco y sulfatacar las vitaminas D, B, Cer.

Esta exposición es una mirada al cuerpo humano como una suma de sistemas y procesos que se afectan los unos a los otros. Cuerpos manipulados / manipuladores, productos / productores, consumidores / abastecedores, contenedores / contenidos. La materia va cambiando de forma y estado, condicionada y condicionando a su entorno.

El cuerpo humano en la cultura occidental se caracteriza por estar sometido a dos tendencias esenciales: la automatización y el ocultamiento. Estas son programadas por estructuras de poder que regulan la manera en la que el cuerpo se entiende y desenvuelve en el día a día. La automatización y el ocultamiento ya están materializados en la carne y evidencian el control sobre los individuos.

Automatización:
Sistemas de sistemas. Tanto nuestros cuerpos como la sociedades son máquinas compuestas por múltiples partes diseñadas y organizadas para garantizar un funcionamiento óptimo. En la sociedad capitalista actual, los sistemas funcionan en base a la automatización, con el objetivo de ser rentables. Sistemas de producción y reproducción. Nuestros cuerpos son productos, productores y consumidores. Avanzan. Ejecutan. Se multiplican y se eliminan. Producen y son producidos. Consumen y son consumidos. Entran e ingieren. Salen y expulsan. Son materia que moldea y que es moldeada. La materia que pasa a través de ellos los alimenta, los modifica y ésta es también afectada. Sistemas inter-afectados, sistemas ininterrumpidos, sistemas retroalimentados.

Ocultamiento:
La realidad es una trama sólida de hábitos y rutinas que se han ido tejiendo en el tiempo- espacio hasta convertirse en actos, conductas o gestos familiares y naturalizados. A través de la pedagogía y la repetición el cuerpo es disciplinado y domesticado. Debido a la incansable reiteración de conductas, el individuo se acostumbra a ellas hasta que sus orígenes son olvidados. Es decir, lo que cada cuerpo es y cómo se desenvuelve es una construcción elaborada por sumas de coreografías y escenarios; construcciones que simulan un orden y que ocultan un tiempo. Las conductas que imponen las estructuras de poder sobre los individuos tienden hacia el ocultamiento y control del cuerpo material. A través de tecnologías y símbolos se define la manera en que nos enfrentamos a la corporalidad. Las manifestaciones orgánicas del cuerpo son privatizadas y ocultas. Todo acto que revele el sistema interno del cuerpo o su temporalidad es ridiculizado o causa humillación. La cotidianeidad es una lucha contra el propio cuerpo, ahí se anestesian los síntomas de las necesidades materiales. Esta desaparición es interrumpida en momentos de tensión como el dolor o el placer, donde la carne recobra su sentido.

Genietta Varsi

Cristina Rojas - Mother Dough

Noviembre 2018




































“Mother Dough”

1 part warm water

1⁄2 part whole wheat flour

1⁄2 part white flour

Air and time

 

You have to give it time

You have to punch it down

In the middle of the night

And cover it like a baby

 

The mother consumes

The air above your head

And the one between

the threads and your skin

 

Emptiness

Is an imagined space

an oven with no bread

and a rumor of heat

 

Growls of absence

Echo the empty place

Of bread under your arm

Where is she?

 

The dough clenched to the parchment paper like a child to his mother’s skirt. Something went wrong with the mother in the dough. The proportions were out of balance or the weather was too cold and humid. Why do we speak about mother dough when it’s just a mix of air, flour, and warm water?

El proyecto “Mother Dough” plantea una reflexi?n po?tica sobre los mecanismos de interpretaci?n e intercambio de poder entre el espectador y la obra a trav?s del uso del lenguaje y sus ambig?edades. En otros casos, las palabras llevan consigo una carga indefinida que sumergen a los lectores en cuestionamientos y introspecciones. Las obras del proyecto pretenden, adem?s, una apropiaci?n desvergonzada del ambiente dom?stico como lugar de trabajo y la conexi?n que existe entre la madre y la subsistencia. No solo hablamos de masa madre, sino tambi?n de madre patria, y lengua materna; todos agentes que nutren nuestra identidad.

La exhibici?n utiliza como material visual fragmentos de libros de recetas de cocina, papeles reciclados de un ambiente dom?stico, y restos de papeles de cera horneados. Las piezas utilizan fragmentos de un lenguaje de instrucciones cuyo car?cter confuso permite convertir partes de recetas en cuestionamientos o incluso en frases provocadoras. Los papeles de cera van acompa?ados de unos micro-ensayos ficticios que revelan qu? se cocin? y dio forma a los patrones visuales que ahora existen en estos papeles, y cual es el v?nculo entre la idea de alimento y madre.

Mariu Palacios - Fake Concrete

Octubre 2018



























Mariu Palacios 

Daniel G. Alfonso

Las artes visuales, hoy en día en sus diversas manifestaciones o tendencias, siempre han estado en constante diálogo con su contexto más inmediato; ideologías utípicas, creencias, evocación del pasado, el intimismo, entendimiento del presente y reflexiones para el futuro, son algunas de los temas frecuentados por la plástica peruana en la contemporaneidad. Este reflejo de la realidad será incorporado en las obras de manera directa o indirecta, siempre bajo el signo de la ironía, la ambiguedad, el subterfugio visual, el doble discurso, etc.

Este es un período en el que se perfilan nuevas formas de creación, en la que los artistas se valen -desde sus personalidades y particularidades- de recursos y estrategias conceptuales como la intertextualidad, la metáfora, la hipérbole, entre otros. Del cúmulo de artistas que pertenecen y forman parte de la historiografía del arte peruano, nos acercaremos a la producción actual de Mariú Palacios, quién con su muestra “Fake Concrete” ha dado una vuelta de tuerca en el pensamiento crítico y filosófico en su panorama actual. Todos los que han seguido su trabajo de cerca, conocen el modo en el que es capaz de adentrarse en los acontecimientos más cercanos, íntimos y personales de ella siempre desde la alegoría, la ficción y/o el simulacro. Para lograr su objetivo se dispone a experimentar con otros artificios para hacer más refrescantes sus comentarios internos y los de sus heterónimos (Pío y Flora Tristán) con los que establece una profunda analogía y que funcionan como vehículo expresivo de sus reflexiones más imperantes del ambiente personal y de las relaciones humanas de su país.

Sueños, misterios, interpretaciones y, porque no, sus miedos. Son algunos elementos que forman parte de la trama en la nueva historia de Marií Palacios. Es su historia. Lo sabemos porque estamos dentro de un mundo diferente. Un universo desconocido en el que nos sumergimos, sin embargo, a medida que avanzamos nuestra mirada detecta que las imágenes forman parte del quehacer visual de la creadora. Producción que dialoga con su pasado, de un dolor que contuvo por varios a?os y que ahora lo vuelca a través del arte (Presencia de la Ausencia). Para Mariú, la omisión es un factor que le interesa explorar y explotar; pide que nos adentremos en su mundo de enigmas. Toda cuenta. Fake Concrete, es un firmamento o soporte falso, no existe el equilibrio perfecto en la vida de nadie.

Mariú Palacios, sabe cómo traducir la cotidianidad interior de cada familia. Nadie escapa de sus propias pesadillas.

Ella, con su última exposición, se aleja de todo contenido anecdótico. Nada es muy directo, debemos pensar y analizar antes de emitir nuestros criterios finales. Se ha desnudo ante nosotros, es su piel que nos habla y logra penetrar en las profundidades antropológicas del ser humano para así indagar y colocarnos frente a diversos conflictos que existieron y perduran en torno a sus conflictos internos.

Cada una de las piezas, que varían entre la fotografía y la instalación, funcionan como alegoría que a través del silencio narran sus historias, y porque no, las nuestras. La memoria individual y colectiva del sujeto latinoamericano hace su presencia en cada signo visual que encontramos, tal es el caso de las palabras chola, zamba y paria colocadas en la pared a modo de huella, de marca o de cicatriz. Toda una simbología que alude al dolor, al sufrimiento, a los insultos, pero también significa identidad, origen, etc. Son testimonios, iniciales (incluso, museográficamente es la obra que inicia el recorrido) que, llevan en sí un significado intrínseco de profunda consistencia existencial que dialoga con la angustia y la difícil situación por la que transitamos día a día.

Mariú Palacios, además, ante toda una escenografía bien concebida en el espacio de la galería propone un conjunto de obras fotográficas intervenidas que posibilitan que el espectador pueda suavizar su tensión retiniana ante las esculturas instalativas (más adelante haremos referencia) que completan toda la lectura de la exhibición. Estas fotos figurativas y abstractas de excelente diseño y de estructura ordenada, en donde todo es parte de todo, demuestran su interés por abordar el pasado (uso de encuadres de sus muestras anteriores y el revisitar al pintor concreto Auguste Herbin), el dominio por la tridimensionalidad y de cómo se logra un extraordinario vínculo con lo bidimensional.

Nuestra artista, sabe bien cómo acercase a la realidad sin tener que recurrir a un lenguaje obvio y directo, sus historias nos llegan a través de la palabra y una simbología que se articula alrededor del pensamiento de Carl Gustav Jung. Fake Concrete, es una muestra, en la que se colocan pistas -cartas en la que se tachan palabras para crear un nuevo discurso- que nos van guiando, símbolos como la langosta (insecto que forma parte del ecosistema de la selva peruana) que alude a una violencia disfrazada que va penetrando, adhiriéndose y asentándose en objetos muy personales de la artista (su mesa de trabajo).

Estemos cómodos, o tratemos de estarlo, si logramos sentarnos en las sillas de cine que coloca la creadora en el espacio galerístico; es cómo observar su película, un cuento personal ubicado en su subconsciente que en Fake Concrete se materializa para enaltecer y colocar al espectador en un viaje hacia sus orígenes.

Fake Concrete, marca en el quehacer de Mariú Palacios la inquietud investigativa que posee sobre las situaciones más relevantes de la sociedad actual, que le permite dibujar nuevas zonas de creación que dinamizan el pensamiento individual del ser humano. Crea, además, un juego “inocente” sobre la compleja historia que nos compete a todos como parte de nuestros propios dramas y tensiones. Todo se mantiene igual y su praxis artística que transita por un nuevo camino es representativa de reflexiones que se encuentra en suyo interior.

Abel Bentín - Black Paintings

Agosto 2018


















Black Paintings

Para Bentin, la historia es perpetuamente una ficción. Su trabajo impulsa a repensar en los sistemas de visualización, ya que se relaciona directamente con la representaciones del clasicismo Europeo en el imaginario Latinoamericano. La obra en si es un intento de manipular estas formas de representación, de forma irónica. Bentin hace uso del cartoon, trasladándolo al mármol, al lienzo y al bronce para subvertir las expectativas del observador que se observa al objeto de manera pasiva.

El uso de símbolos abiertamente reconocibles e identificables como de América del Norte, particularmente de Disney, astutamente combinados con bustos y figuras del neo- clasicismo recuerda un tema que persiste en la obra de Bentin, el cuestionamiento al buen gusto y al ideal estético latino. La carga política del proceso de colonización de la estética, esta vez por el gigante conglomerado Norteamericano, y dirigida principalmente a una audiencia infantil, reemplaza y somete al ideal anterior Europeo, imponiéndose de manera violenta. Ese proceso, no fue casual y tiene detra?s un intento voluntario de generar vínculos y empatía con el observador.

Personajes como Mickey Mouse - han tenido una presencia evidente en America Latina desde sus inicios. Sin embargo la influencia de la corporación Disney en la región recibió un énfasis especial a vísperas de la entrada de Estados Unidos en la Guerra Mundial II, momento en que surge una especial preocupación por detener la influencia de corte fascista que empieza a surgir en los países del sur. Los Estados Unidos busca entonces promover la amistad panamericana como parte de la política del Buen Vecino de la administración Roosevelt. Hollywood fue una de las herramientas utilizadas y se despacharon celebridades a visitar países Latinos a la vez que estudios de cine empiezan infundir temas regionales en sus películas. (1)

El lado oscuro de esa polinización intercultural, esta fusión violenta de referentes es para Bentin una rebelión ante las formalidades, e incluso las reglas para hacer buen arte. Son una demostración de un artista que busca libertad de creación absoluta, tan lejos de manuales de estética como de libros para leer el arte contemporáneo. Las pinturas en gran formato, presentan símbolos que aluden al arte clásico, a la cultura de consumo, así como otras características típicas de la cultura contemporánea occidental. Bentin resuelve esta cros polinización cultural, a través del trazo en forma de cartoon, con el cual alude a la sátira como punto de partida mientras que convierte los lienzos en grandes afiches de propaganda.

(1) https://www.kcet.org/shows/artbound/how-to-read-el-pato-pascual-latin-americas- dialogue-with-disney

Claudia Martínez Garay & Arturo Kameya - Allá en el caserío, acá en el matorral

Junio 2018



























“ALLÁ EN EL CASERÍO, ACÁ EN EL MATORRAL”

Arturo Kameya y Claudia Martínez Garay presentan su más reciente muestra bipersonal bajo el título ‘Allá en el caserío, acá en el matorral’. La exposición presenta una serie de trabajos que giran entorno a la tierra, la cosecha, la labor y la muerte.

Kameya explora las connotaciones sociopolíticas de expresiones populares como el fútbol en la construcción de arquetipos como la del trabajador empobrecido por la ilegalidad y la violencia. Los trabajos que presenta varían entre cerámicas, pinturas y camisetas de fútbol hechas con materiales de construcción y productos industriales. El uniforme del equipo al que no se pertenece, es la metáfora perfecta para describir la existencia de un individuo en un sistema político en el que no es reconocido y que no reconoce.

Por su lado, Martínez Garay propone una serie de piezas que se enfocan en el ciclo de la vida y su relación con la tierra.

Ella propone una narrativa visual basada en la idea de que la tierra absorbe y nutre sus frutos, también con la sangre y el sudor que en ella se derraman. Y que, de la misma manera, las personas desaparecidas, siguen viviendo como almas en pena en busca de reivindicación.

Los Carpinteros - Works on paper

Junio 2018





















Silvana Pestana & Pablo Smidt - Underworld

Marzo 2018






























The Underworld

 

The Underworld exhibition features the works by two artists symptomatic of the energy from the new generation contemporary latin American art scene: Silvana Pestana from Peru and Pablo Smidt from Argentina. 

 

This unexpected collation of these both different works find here a meaningful and artistically stimulating dynamic; each work bringing a new perspective to the other. 

 

Despite the diversity of the singular approaches of Silvana Pestana and Pablo Smidt, both artists have in common a research that tends towards the notion of the other side of things,  the backstage,  the invisible beyond the visible, which resonates with real-world allusions.

 

Through this variation of shapes, the troubling and organic sculptures by Silvana Pestana are like perfectly balanced by the ironic formalist and crumpled ones by Pablo Smidt, creating an acid atmosphere. They both investigate the interstices between the seen objects, that tell more than the simple visible. 

 

Pablo Smidt’s minimalist sculptures are a playful take on the otherwise serious tropes of modernist pop scuplture. A revised sign of british and American from 50s culture that went back viral after Sex in the City.

 

Oversized cupcake wrappers or A4 folded paper cast in fibreglass mounted to the wall take us back to the original impulse of sculpture, as well as to our own memory taken from the popular culture.

 

Silvana Pestana’s on her side works deals globally with the memory of the underground world of global world of remaining abused and oppressed and especially young people to work illegally and women who are constrained to prostitution, a known significant but invisible traffic that remains an omerta and in the shadows.

 

These works by both artists are taking us to the underworld of our civilization with all its contradictions. What is going on between these both proposal shows how art has the capacity to raise awareness and change this current state of things. Like a journey in the changing and underlying world and references, The Underworld tells the original story behind the official story.

 

Jérôme Sans